Escoliosis Idiopática : Durante el crecimiento

25 Jul 2026

Escoliosis Idiopática : Durante el crecimiento
"¿Por qué mi hijo desarrolló una escoliosis si nunca se golpeó, nunca tuvo un accidente y aparentemente estaba sano?"
La escoliosis idiopática: cuando la columna cambia durante el crecimiento
La mayoría de las escoliosis aparecen en niños y adolescentes completamente sanos.
No hubo una caída. No hubo un accidente. No hubo un esfuerzo excesivo.
Simplemente, durante una etapa de rápido crecimiento, la columna comenzó a desviarse.
A este tipo de escoliosis se le conoce como escoliosis idiopática, una palabra que significa que, hasta el momento, no conocemos una causa única que la explique.
Sin embargo, sabemos mucho sobre cómo evoluciona y cómo debemos actuar.
No es culpa de una mala postura
Una de las mayores preocupaciones de los padres es pensar que la escoliosis apareció porque su hijo se sentaba mal, usaba una mochila pesada o permanecía mucho tiempo frente a la computadora.
Hoy sabemos que esas situaciones pueden provocar molestias musculares o favorecer malas posturas temporales, pero no son la causa de una escoliosis estructural.
La escoliosis idiopática tiene un origen mucho más complejo, en el que intervienen factores relacionados con el crecimiento, la genética y el desarrollo del sistema musculoesquelético.
¿Cuándo suele aparecer?
Generalmente comienza entre los 10 y 16 años, justamente durante la etapa de crecimiento más rápido.
Es frecuente que el propio niño no sienta dolor.
Por eso, muchas veces son los padres quienes notan pequeños cambios al observarlo de espaldas.
Un hombro parece más alto.
La cintura no se ve igual en ambos lados.
Una escápula sobresale ligeramente.
La ropa deja de caer de manera simétrica.
Son señales discretas, pero importantes.
La gravedad nunca descansa
Durante el crecimiento, la columna aumenta rápidamente de tamaño.
Al mismo tiempo, debe sostener el peso de la cabeza, el tronco y los brazos.
La gravedad actúa constantemente sobre ella.
Si existe una desviación estructural, el cuerpo desarrolla compensaciones para mantener el equilibrio.
Mientras la musculatura trabaja adecuadamente, muchas de esas compensaciones funcionan muy bien.
Pero si el crecimiento es muy rápido o el control muscular no acompaña ese proceso, la curva puede aumentar con el tiempo.
Por eso el seguimiento periódico es tan importante.
¿Siempre empeora?
No.
Muchas escoliosis permanecen estables durante toda la vida.
Otras progresan lentamente.
Y algunas aumentan con rapidez durante los periodos de crecimiento acelerado.
El comportamiento depende de varios factores:
• La edad del niño.
• El potencial de crecimiento que aún tiene.
• El tamaño de la curva.
• Su localización.
• El equilibrio global de la columna.
Por eso, dos niños con radiografías parecidas pueden evolucionar de forma muy diferente.
¿Qué papel tiene el ejercicio?
El ejercicio es una herramienta muy valiosa, pero es importante comprender qué puede lograr y qué no.
Los ejercicios no suelen hacer desaparecer una escoliosis estructural.
Sin embargo, ayudan a mantener una buena movilidad, mejorar el equilibrio muscular, fortalecer el tronco y favorecer una postura más estable durante las actividades diarias.
En esta serie nos centraremos especialmente en ejercicios simétricos, porque desarrollan fuerza y control de forma equilibrada, sin intentar modificar una curva concreta.
Los ejercicios correctivos existen y pueden ser muy útiles en determinados casos, pero deben adaptarse al tipo de escoliosis y al patrón específico de cada paciente.
Detectar temprano cambia el pronóstico
La mayoría de las veces, la escoliosis no comienza con dolor.
Comienza con pequeñas asimetrías que pasan desapercibidas.
Un hombro ligeramente más alto.
Una cintura desigual.
Una escápula más prominente.
Detectarlas a tiempo permite vigilar la evolución y decidir, si es necesario, el tratamiento más adecuado.
Observar no significa alarmarse.
Significa darle al niño la oportunidad de crecer con el mejor seguimiento posible.
Una reflexión final
La escoliosis idiopática sigue siendo un desafío porque todavía no conocemos exactamente por qué aparece.
Pero sí sabemos algo muy importante:
Mientras antes comprendamos cómo está cambiando el cuerpo, mayores serán las posibilidades de acompañar ese crecimiento de la mejor manera posible.
Nos vemos en mis redes sociales. Cualquier consulta pueden escribir, los leo.